Llega un Miami Vice sin chaqueta blanca
Septiembre 5th, 2006El otro día pude ver un episodio de la vieja serie en Canal Castilla la Mancha y he de decir que se me cayeron los palos del sombrajo por lo mal que había envejecido. No estoy hablando de las lógicas distancias en la moda (aunque sospecho que el estilismo “Sonny” Crockett siempre fue peculiar) sino de calidades.
Sin embargo, al margen de lo que la apisonadora del tiempo haya hecho con ella, Miami Vice es una serie mítica que descansa en la memoria de millones de personas, lo que hace a la adaptación cinematográfica (aquí el 8 de Septiembre) firme candidata a “Top” de la taquilla. Lo que hace atractivo el título es que sea Michael Mann (responsable también en la original para televisión) quien haya dirigido, por conocedor de la serie en primer lugar, y porque no es mal artesano y tiene pulso con aquello de la acción policiaca en segundo.
El argumento es una excusa para recuperar el famoso espíritu de Miami, ciudad del vicio, meca de fiestas de narcos y pasarela de novias potentonas de mafiosos. No quiero desvelar nada pero va a haber un poderoso cártel, va a haber asesinatos de policías y, como no, va a haber implicaciones de gente poderosa con el lado oscuro de la legalidad. Semejante cóctel de tópicos da miedo por un lado pero por otro uno piensa ¡que narices, es Miami Vice!
Visto el trailer da toda la sensación de que se quiere recrear la estética “hortera” de la referencia original pero que tiran más a macarra. Echo mucho de menos las chaqueas blancas y los pelos cardados porque si el argumento sólo se salva porque efectivamente “es Miami Vice”, ¿en qué queda si lo despojamos de el aura glam? Desde luego no da la sensación de que Collin Farrell y Jaime Foxx vayan a darnos el juego que en su día ofrecieron Don Johnson (ilustre politoxicómano, cantante para jovencitas y peor actor) y Phillip Michael Thomas, que también tiene a sus espaldas una expléndida carrera de cantante que ha pasado incluso por los diversos programas de José Luis Moreno. Además de ser de la perfecta caracterización de Paquirri de negro, claro.
Mis únicas esperanzas, aunque tan secundarias como sus papeles, se centran en la presencia de dos actores: el estimable Luis Tosar y la magnífica Gong Li ¿les metemos en una de Scorsese y nos montamos otra película?
Creo que a esta producción le va a faltar sentido del humor y capacidad para reírse de si misma años después. Tiene toda la pinta de que se quedará en otra de polis duros, sin el humor necesario para llegar ni siquiera a Buddy Movie a lo Límite 48 horas. Yo por mi parte, en cuanto a adaptaciones de series (y esto puede ser polémico) me quedo hasta la fecha con la de la Tribu de los Brady.
