Entrevista con el director de DVD, Ciro Altabás
octubre 21st, 2006Este es DVD, el corto dirigido por Ciro Altabás que ha ganado varios premios, además de las simpatías de los más freaks.
Como un Kevin Smith a la española, Ciro nos muestra la vida de un freak. Sus problemas amorosos, sus aficiones, todo desde un punto de vista cómico, y adornando la historia estéticamente como si estuviésemos navegando por todas las opciones que un DVD nos suele ofrecer hoy en día: escenas eliminadas, trailer, videoclip, selección de escenas…
Hemos hablado con su director, para que nos cuente algo más del corto.
-DVD tiene un trasfondo “freak” importante, ¿tienes algo en común con el protagonista?
-Siempre que alguien viene a mi casa por primera vez me hace la pregunta de “¿has visto todos los dvds que tienes?” o en su defecto: “¿por qué tienes una película sin abrir?” o “¿por qué te compras esta peli si es mala?”. No falla. Así que utilicé pequeños detalles como éste (y otros no tan pequeños) para hacer la historia más personal. Las camisetas frikis son mías, los posters, dvds y muñecos también salen de mi casa… aunque no me suceden cosas tan pintorescas como al protagonista en la vida real pero bueno, tiempo al tiempo.
-¿Qué fue lo más complicado del rodaje?
-Como dice mi director de foto: “si tienes un corto, tienes un problema”. Así que… ¿por dónde empezar?. Las localizaciones fueron un dolor de cabeza: un piso alquilado, un restaurante, un bar, un garaje, mi casa (n-u-n-c-a más) Rodamos en un aula de mi antigua universidad, ¡incluso hicimos la maleta y nos fuimos un fin de semana a Zaragoza para grabar los exteriores!. Para rematarlo, rodamos un video-clip con ninjas para los títulos de crédito y la noche anterior nos dieron plantón la mayoría de los ninjas. Así que hubo que improvisar con miembros del equipo – me hubiera gustado salir pero, ah, fue imposible.
-Los actores principales han ido explotando y se han ido sumando últimamente a series televisivas, ¿cómo fue el casting?
-Como casi todos los castings: eliges a un actor porque has visto un trabajo suyo que te ha gustado o por referencias, remueves cielo y tierra, consigues quedar, acepta, ensayas, no sabes cómo pero pierdes al actor, y vuelta a empezar.
Hay algunos actores amigos. Hay algunos que a partir del corto se han vuelto amigos. Gente de cine, teatro, publicidad, televisión y no sé cómo (brujería, supongo) pero las piezas encajan al final, y ya no te puedes imaginar a ningún otro actor en ese papel. Nadie cobra: todos hicieron DVD bien porque les gustaba el guión o por amistad o por la experiencia o por una promesa a Lourdes, pero nadie se hizo rico gracias al corto.
-¿Cómo elegiste a Fernando Esteso para participar en la película?
-Era justo y necesario. No quería otra opción y salía en el guión desde el principio: “Yoel está en la barra del bar, triste. De repente nos damos cuenta de que FERNANDO ESTESO está sentado junto a él”. Esteso ha sido una parte fundamental de mi infancia y tenía que ser él quien le diera un empujoncito al protagonista para que hiciera lo correcto.
La duda, claro, era si querría y podría hacer el papel. Pero vino a Madrid sin conocerme a mí o a nadie del equipo, sólo porque le gustaba el proyecto. Se quedó un día más de lo necesario para que no estuviésemos agobiados. Y, para colmo, me llamó después del rodaje para darme las gracias. Él. A mí. Fue maravilloso.
-No sólo me encanta el corto, sino también la portada de Alfonso Azpiri. ¿Cómo llegó al proyecto?
-Conozco a Azpiri desde hace unos cuantos años, escribí una película en la que él dibujó los storyboards (al final no salió, pero esa es otra historia) y pensé que sería perfecto que el póster del corto fuera como las carátulas de videojuegos de los ochenta. De pequeño mi cuarto estaba empapelado con pósters de juegos de Dinamic, Opera, Topo, etc. muchos de ellos dibujados por Azpiri y, aunque siempre tiene mucho trabajo, aceptó encantado. Y tiene un “cameo”: es el camarero que está leyendo una MicroManía con portada de “Lorna”. El mismo día dirigí a Esteso y Azpiri, fue una jornada… memorable.
-Tu primer corto, Phobia, ganó varios premios y trataba sobre los miedos. ¿De dónde surgió la idea para escribir el proyecto?
-Pues de la forma más tonta. Hay una revista de cosas raras que se llama, apropiadamente, “Bizarre”. Y leí un artículo sobre miedos absurdos y reales, con un listado de fobias tipo “Hippopotomonstrosesquippedaliophobia: miedo a las palabras largas” y pensé que ahí había material para hacer un corto pequeñito y diferente. En aquel entonces estudiaba en una escuela de cine, llevaba dos años haciendo o colaborando en cortos muy, pero que muy, muy farragosos y quería hacer algo ameno, ligero, con un rodaje tranquilo y un equipo pequeño (y luego, curiosamente, así fue) así que esta idea sencillita me pareció la más adecuada.
-Gustándote tanto el terror, la c-f, la acción… ¿qué crees que explica que te decantes por la comedia en lugar de hacer, por decir algo, el típico corto de zombies?
-Me encantaría hacer algo de terror. Con sangre, con vísceras, que haga llorar a los bebés, que los niños se tengan que salir de la sala, crear traumas irremediables, romper parejas, que la gente cruce de acera cuando me vea. Una salvajada, vaya. Pero no me sale. No me lo pide el cuerpo. Me siento más cómodo en la comedia, y ahora mismo pienso que, con lo difícil y duro que es realizar un proyecto, que por lo menos sea por conseguir una carcajada. Que mi madre se ría.

-El friki ¿nace o se hace?
-Nace. No. Se hace. No. Ninguna de las anteriores. No. ¡Las dos! ¡¡Aaaargh!!
Hubiera sido estupendo que mi primera palabra fuera “Boba Fett”, pero no, supongo que sería algún balbuceo sin sentido (cosa que no ha cambiado en absoluto a día de hoy)
En mi caso me tocó crecer en los años ochenta. Y los ochenta fueron un gran caldo de cultivo para criar frikis en potencia: si de pequeño estás expuesto a David Hasselhoff o Rick Astley eso tiene consecuencias inevitables e irremediables. Día a día te interesas más por cosas que otros consideran absurdas y que suelen desembocar en una pelea en el recreo porque uno es de “Sega” y otro de “Nintendo” y ya no hay vuelta atrás. Inconscientemente, eres un friki del copón.
Ya siendo adultos, sí que he conocido a gente que intenta ser friki (por comprender a su media naranja, por ejemplo) pero es complicado porque tiene que surgir de dentro. No hay manual de instrucciones. No te despiertas un día y decides ser friki. Yo intenté volverme friki de Pokémon sin ningún motivo aparente, sólo porque eran monstruitos de Nintendo y en teoría me tenía que gustar, ¿cierto?. Falso. No conectamos. No hubo química por más que lo intentara. No se puede forzar la maquinaria.
-¿Y ahora, qué vendrá?
-Otro corto el año que viene – ya está cerca la versión definitiva del guión, la puedo oler, y estoy muy contento con él. Terminar un guión de largometraje (que ya toca) y, a lo mejor, hacer un documental sobre la cultura de los video-juegos. Cosas que a mi me gustaría ver en pantalla. Y entre medio, intentar vivir y esas cosas!.

noviembre 27th, 2009 at 17:37
[...] segundo enlace de hoy va sobre artes marciales. Según el corto de Ciro Altabás DVD, hay tres cosas que mejoran cualquier película: zombies, ninjas y cyborgs. Nos quedamos con los [...]