El Fin de la Inocencia: entrevista con Michael Cuesta
Mayo 8th, 2007En una zona suburbana, tres jovencitos, el introvertido Jacob, la precoz Malee y el vulnerable Leonard, comienzan a conocerse a sà mismos, y a separar su forma de ver la vida de la de sus padres. Todo lo provoca la trágica muerte del hermano gemelo de Jacob. Los amigos se unen y sienten juntos por primera vez lo que es la venganza, el dolor y la experiencia de crecer.
Ésta es la historia de El Fin de la Inocencia. Nos la cuenta el director Michael Cuesta; que debutó con L.I.E. obteniendo buenas crÃticas y, tras varios capÃtulos de A Dos Metros Bajo Tierra, dirigió este film en el 2005, llegando ahora a nuestra cartelera.
En el film los protagonistas son niños como Conor Donovan (la cara del personaje de Matt Damon en Infiltrados cuando era niño) o Zoe Weizenbaum (Calabaza en Memorias de una Geisha); que roban la pantalla a adultos con carreras ya bastante largas como la italoamericana Annabella Sciorra (La Mano que Mece la Cuna).
El director habla sobre la pelÃcula:
El fin de la inocencia explora los temas de la violencia y las consecuencias de la venganza, especialmente para los niños. ¿Por qué quisiste tratar estos temas?
Creo que la palabra clave es explorar. No me interesa ser didáctico. Para mà lo interesante son las cosas que representan desafÃos, y eso es lo que intento plantear. Lo que me gusta poner en pantalla es algo que espero que provoque ideas, discusión y quizá respuestas a preguntas de la gente. Siempre he pensado que es mejor para un artista plantear preguntas, proponer temas, ponerlo ahà delante para que la gente piense.
Tanto El fin de la inocencia como L.I.E. presentan temas muy adultos a través de adolescentes. ¿Por qué has vuelto a hacerlo?
Mis propios hijos son jóvenes ahora. Creo que eso me influencia cuando leo, cuando escribo y en mi manera de responder al mundo. Además, el adolescente es una figura arquetÃpica que intenta averiguar su lugar en el mundo y creo que eso es algo atemporal y universal. Lo que me gusta de esta clase de historias es el drama inherente que viene con la inocencia, la vulnerabilidad y lo impredecible de éstas.
Háblanos de la relación entre cada familia en la pelÃcula.
QuerÃa explorar la brecha que se crea cuando los adultos se envuelven en su propio dolor y sus inseguridades. Los chicos de la pelÃcula están formándose su propia idea de cómo lidiar con esos problemas. Porque esos chicos están descubriendo estas cosas por primera vez y cosechan una sabidurÃa que después transmiten a sus padres. Nuestros hijos siempre nos enseñan algo sobre el mundo y sobre nosotros mismos y proviene de la experiencia, no del intelecto. Lo encuentro fascinante.
Como padre, ¿cómo fue de difÃcil hacer esta pelÃcula, especialmente con los retratos de la paternidad y de las relaciones que estos chicos tienen con sus familias?
La pelÃcula tuvo su mayor efecto sobre mà cuando vi el primer montaje. Estaba intimidado por aquello en lo que me habÃa metido. Cuando me meto en un proyecto, me cuesta un tiempo para que me toque emocionalmente. No estoy seguro de si esto es bueno, pero me permite ir descubriendo las cosas a través de un largo periodo de tiempo. Me vi a mà mismo en los padres, espero que todo el mundo lo haga. Si no empatizas con aquello por lo que está pasando un personaje, sea bueno o malo, ¿como vas a hacer una pelÃcula? Estoy seguro de que para muchos directores, incluyéndome a mÃ, hacer pelÃculas es como una terapia.
Como director, ¿te sientes atraÃdo por las historias oscuras?, ¿crees que esta es una historia oscura?
No creo que mis historias sean oscuras. Sólo son reales. Pueden resultar incómodas para algunas personas, pero una buena historia es una buena historia sin importar lo inquietante o difÃcil que pueda ser para alguien. Pienso que todos queremos cosas que nos reafirmen y nos den seguridad, y esto es lo que hace el cine comercial, nos da finales felices. Para mà puede ser feliz, triste, inquietante, depresivo, lo que sea, mientras sea una buena historia y nos haga plantearnos preguntas sobre nosotros y el mundo en el que vivimos.
¿Cómo encontraste a estos actores tan jóvenes y con tanto talento?, ¿cómo fue el casting?
Llamé a Judy Henderson, mi directora de casting en L.I.E.. Vimos a cientos de chicos durante meses. Conor Donovan que hace de Rudy/Jacob, fue el más difÃcil de encontrar. Necesitaba un chico que pudiera interpretar a dos gemelos, uno duro, seguro de sà mismo, deportista, el otro, cauto, dulce, inseguro. Conor fue el único capaz de ser los dos con naturalidad, y era un chico muy normal, un chico como cualquier otro de su edad. Jesse Camacho, que interpreta a Leonard fue el primero a quien vi en video. Me llegó una cinta con imágenes de Jesse, y me pareció muy divertido y encantador, pero tenÃa que pasar por todo el proceso de búsqueda. Unos meses después volvà a él. Tiene un sentido de la dignidad y una inteligencia impresionantes. Tiene un gran futuro por delante. Zoë Weizenbaum que interpreta a Malee, nos cayó del cielo. Supe que era la apropiada en cuanto empezó a hablar. Le hicimos una oferta directamente y nos enteramos de que también tenÃa una oferta para Memorias de una Geisha. Al principio sus padres sólo querÃan que hiciera una pelÃcula para que pudiera estar en la escuela a finales del otoño, lo que era comprensible. Pero por supuesto insistÃ, le envié a su madre un email y un dvd de L.I.E.. La mañana siguiente me llamó para decirme que aceptaban.
Háblanos de la relación entre Malee y el paciente de su madre, Gus.
Es dulce e inocente, y a la vez peligrosa y preocupante. No puedes apartar los ojos de estos dos personajes. Son dos personas que se juntan con buenas intenciones pero con la sensación de que todo puede ir terriblemente mal. Ella busca una figura paterna en su vida pero esto choca con su sexualidad que está floreciendo. Gus, interpretado brillantemente por Jeremy Renner, sabe esto y sabe que hay lÃmites y fronteras en la relación, pero lucha consigo mismo y su necesidad de redención. Tiene que demostrarse a sà mismo que no es una mala persona.
¿Cómo fueron los ensayos con los chicos?
Cortos, sólo unos dÃas. Con un presupuesto corto siempre estás peleándote para encontrar tiempo para ensayar. Con chicos, nunca tienes bastante. No tienen una técnica seria de aprendizaje, no están acostumbrados. Son hojas en blanco, las posibilidades son infinitas. Dicho esto, sentÃa que necesitaba más tiempo para explicarles de qué iban las escenas y menos para ensayarlas, para los diálogos. También intenté improvisar para que los chicos tuvieran una comprensión emocional de la pelÃcula.
¿Cuál es tu parte favorita del proceso de hacer pelÃculas?
Creo que casi todos los directores dirÃan que el casting y el montaje. Es menos estresante. Me produce más placer hacer descubrimientos. En el casting ves la primera versión del texto, y al montar empieza a parecer una pelÃcula.
¿Seguirás con el tema de la adolescencia en tu próximo proyecto?
No lo sé. Tengo un libro que adapté que puede que salga adelante, de antes de El fin de la inocencia. Es una especie de Oliver Twist moderno. Hay un chico nativo americano trágicamente abandonado y dejado a su suerte para encontrar un hogar y un sitio en el mundo. Puede que haga la pelÃcula, es una buena historia y tiene un buen final.
¿Cuál es el mensaje que esperas que la gente saque de la pelÃcula?
Realmente no tengo ningún mensaje. No estoy seguro de que las pelÃculas sean para eso. Todo lo que puedo hacer es señalar las heridas de la sociedad, a veces lo grotesco, para intentar comprender las cosas. Algunas personas lo encontrarán cÃnico o pesimista. Yo lo veo como algo que puede ser curativo y catártico.

Mayo 10th, 2007 at 13:28
Ya no queda nada para el estreno. En España se estrena el 18 de Mayo.