Grace Kelly que estás en los cielos
Septiembre 14th, 2007
Ya nos lo recordarán hoy todos los telediarios, que hace un cuarto de siglo que nos dejó la mujer que mejor ejemplifica eso que se suele decir de “una vida de cine”. Hace ya veinticinco años (dicho así parece que lo recuerdo y yo sólo contaba cinco añitos) que montó la gélida rubia de corazón caliente en ese coche con su hija mayor. Mucho se habló sobre quien conducía aquel día, a mi eso me parece un detalle sin importancia.
Era una niña bien de Philadelphia metida a rubia de Hitchcock (lo que echaría de menos ese gordo salido tocarle el culo a la rubia finolis)
El mundo la conoció junto a Gary Cooper en Sólo ante el peligro, aunque claro, no es su papel más recordado porque en aquel título el actor era el único centro posible de la historia.Hitchcock encontró un filón en ella. Colaboraron en Crimen perfecto, La ventana indiscreta con James Stewart, y Atrapa a un ladrón
Grace distaba mucho de ser la chica modosita que su imagen sugiere, tuvo una vida sentimental bastante agitada y anduvo revolcándose entre otros con Clark Gable, William Holden, Bing Crosby y Cary Grant. No fue una princesa virgen, como diría un Jaime Peñafiel cualquiera.
Una anécdota que me gusta mucho la protagonizó junto a Ava Gadner en el rodaje de Mogambo. Estaba nuestra rubia amiga preguntándose, frágil pero de fuego como era ella, si sería verdad lo que se decía de los hombres de color (negro) mientras miraba a los extras de la película, decidieron salir de dudas y junto a Ava Gadner, más resuelta que ella, le levantaron el taparrabos a uno de aquellos hombres. Ava dijo algo así como “Buah, mi Franky la tiene más grande”. Claro que el de los ojos azules tenía fama de ser todo un portento de la naturaleza.
Muchos son ya los homenajes que se le han hecho a la rubia platino por excelencia, muchos los que se le seguirán haciendo, mañana sin ir más lejos La Noche Temática de La 2 es suya. Nosotros desde aquí queríamos hacerle este pequeño homenaje impostado, esta declaración hecha más con el corazón cinéfilo que con el que aloja ventrílocuos, porque al fin y al cabo eso es lo que es Grace Kelly, la princesa de las actrices, impostura hecha carne, patrimonio de la humanidad, ya sólo imagen, icono.
