Mamma mia!
Agosto 25th, 2008
No fue iniciativa mÃa la de ir a ver la versión en celuloide del conocido musical Mamma mÃa!, pero lo admito, la he visto. Bromas a parte y salvando el detalle de que fui a la sala arrastrado por una fan impenitente de Colin Firth vuelvo de mi letargo vacacional para contaros las sensaciones que me ha proporcionado el gran éxito musical del año.
Sensaciones ambiguas, ante la alternancia de números llenos de simpatÃa que funcionan y otros sonrojántemente cutres.
Sensaciones empalagosas, que sin embargo uno tiene que tener asumidas antes de entrar a ver la peli porque si no…
Sensaciones erizantes con la actuación de una Meryl Streep enorme que a la vejez se ha liberado de corsés y con la melena suelta se ha convertido en el animal cinematográfico definitivo.
Sensaciones de vergüenza ajena al ver como parteneire de Streep a un Pierce Brosnan cuyo menor defecto es cantar como un grajo con afonÃa. No sé que quedará del tipo sinpático e irónico de Remington Steele, que ha dado a paso a un tipo con cara de palo y sempiterna pose de seductor trasnochado al más puro estilo BertÃn Osborne.
El caso es que la pelÃcula no está del todo mal, entretiene, y esto lo dice un tipo que al margen de Roky Horror Picture Show y Mery Poppins no soporta los musicales. No está mal…ni bien vaya, el argumento es una mera escusa para los números musicales y estos no son todo lo elaborados que la ocasión requerÃa.
Es divertido eso sà ver la explosión hormonal de un grupo de cincuentonas transmenopausia que le dan un puntapie a los clichés para gritar que siguen vivas. Lo mejor de la peli. Tampoco están mal ellos, los ex hipies maduritos (a excepcion de Brosnan). Colin Firth es un sosazo con mucha clase que siempre cumple y Stellan Skarsgård tampoco lo hace mal como viejo lobo de mar venido a menos. Los chavales cumplen su papel en el fondo secundario. Sin más.
Lo más reseñable de la pelÃcula es sin duda la escena antes de la boda en la que Maryl Streep canta a un Brosnan gracias al Cielo callado todo su despecho. Maravillosa e increiblemente intensa.
Si como Muriel sueñas con casarte, si como la chica que tenÃa al lado en el cine eres capaz de corear las canciones de ABBA o si tienes una novia adicta a Colin Firth. Es tu pelÃcula.

Agosto 30th, 2008 at 16:29
[…] Cinemaspop nos hablan precisamente de las sensaciones extrañas que produce el visionado de esta cinta, con el […]