Déjà Vu, esto ya lo he visto antes
Enero 6th, 2007La nueva colaboración de Tony Scott y Denzel Washington (tras Marea Roja y el Fuego de la Venganza) es un thriller que mezcla la ciencia ficción con el policiaco, añadiendo una pizca de acción.
Lástima que la cosa no funciona. La primera mitad de la pelÃcula entretiene (siempre y cuando no piense uno mucho en la parte “cientÃfica” y simplemente se la crea), pero en la segunda mitad comenzamos a caer en tópicos predecibles que arruinan el film incluyendo algunos agujeros en el guión y cortando la idea principal de la pelÃcula, que hasta el momento estaba siendo lo más interesante.
La historia comienza con un ferry lleno de soldados y sus familias saltando por los aires. Doug Carlin (Denzel Washington) es un investigador que, asignado al caso, impresiona a una unidad especial del gobierno.
Reclutado para esta unidad especial, descubre una tecnologÃa secreta, que permite visionar el pasado con 4 dÃas de retraso, pudiendo asà investigar a posteriori. La dificultad está en que no saben en que coche estaba la bomba ni cómo se colocó dentro, asà que no saben qué hay que observar. Carlin sugiere que se “espÃe” a Claire, una joven encontrada muerta en el agua y cuyo coche cree que podrÃa ser el usado para ocultar la bomba, pero cuyo cadáver apareció antes de producirse la explosión, por lo que cree que será más sencillo encontrar al asesino vigilando la vida de la chica.
A partir de ahÃ, la idea de la pelÃcula es clara: no podemos cambiar el pasado. Cualquier cosa que hagamos (ya que descubrimos luego que se puede interactuar con él) no cambiará nada. Pero claro, si la pelÃcula sigue fiel a la idea… entonces ya tenemos final, y no será feliz: todos explotan y la chica muere.
Y ese parecÃa el camino escogido, hasta que descubrimos que sà es posible cambiar algo, arruinando el ambiente de la pelÃcula, ofreciéndonos a cambio un final igual de predecible, y haciéndonos sospechar que los productores exigieron un cambio del guión original (también sospechamos que propusieron ellos una escena de persecución de coches, que pese a partir de una base bastante ridÃcula, es la mejor escena de acción de la pelÃcula, ¡con Washington persiguiendo hoy en dÃa a un coche que circulaba hace 4!).
¿Y qué hace Tony Scott con un guión prometedor, pero finalmente espantoso? Salvarlo. Ni mucho menos consigue una buena pelÃcula, pero Scott ya está curtido en varias batallas, y el resultado se deja ver, y consigue que pases el rato.

Todo ello apoyado por unas interpretaciones bastante dignas. Washington hace el papel de siempre, con la misma solvencia con la que nos tiene acostumbrados, y luciéndose lo poco que la historia permite. Val Kilmer y el resto del equipo especial le dan color a la historia pese a aparecer poco y en muy segundo plano; mientras que Jim Caviezel funciona como el malo de la peli. Mención especial para Paula Patton, la chica de la pelÃcula, que desde su papel de vÃctima oservada nos invita a pensar que podrÃa ser la próxima actriz de color de moda.
Lo dicho, para pasar el rato, si no sois muy nada exigentes.
