Alan Arkin, actor duradero

El ganador de un oscar por la no-me-puedo-creer-que-a-alguien-le-guste Pequeña Miss Sunshine es un actor veterano cuyo mayor mérito no este galardón que acaba de recibir ni las películas mejores o peores en las que haya intervenido, sino el hecho de que lleve décadas haciendo cine.
Se trata del actor duradero de toda la vida. Nacido en los años treinta, en Nueva York, Alan Arkin dio sus primeros pasos certeros en el mundo del celuloide con películas de guerra, que era lo que estaba de moda en los años cincuenta, sesenta y setenta (afortunadamente, los filmes sobre la II Guerra Mundial nos dejaron un par de décadas en paz, hasta que Estados Unidos hizo otras guerras para otras películas).
La clave de lo mucho que dura Alan Arkin está clara: no hace casi nunca de protagonista. Es decir: nadie sabe quién es Alan Arkin, aunque todos le hallamos visto en Sola en la oscuridad, Eduardo Manostijeras, Gattaca o la misma Pequeña Miss Sunshine.
Otro punto a su favor es sin duda que no hace más allá de ocho o nueve películas por década, no sea que nos quedemos con su cara y le queramos ver al frente de algún elenco.
Alan Arkin, con este oscar un poco absurdo (su papel de abuelete salvaje es de lo más estereotipado dentro de todo lo estereotipado que hay en esta película), quizá consiga acabar con su carrera. ¿Quién sabe?
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