Monica Bellucci, el cuerpo del pecado
Hace un par de días hablábamos de la angelical Jennifer Connelly. Hoy vamos con otra actriz también bella, pero cuyo aspecto lejos de transmitir la ternura e inocencia de la Connelly nos sumerge en las mayores tentaciones carnales imaginables. Monica Bellucci Es una mujer de esas mujeres que si se te poner por delante, uno no puede más que arrodillarse, mirar al cielo y, como diría el humorista Pepe Macías, preguntar: Dios mío, ¿por qué me mandas estas pruebas… si yo no creo en tí?”.
La actriz italiana está de actualidad porque llega a nuestras pantallas con Manuale d’Amore 2, en el que comparte reparto con nuestra Elsa Pataky (Paz Vega sonó en su día para completar la tripleta, aunque no cuajó la idea).
El director Giovanni Veronesi ha decidido estrenar una edición “corregida y aumentada” de su primer manual para enamorados, que tan buena acogida tuvo en paises como Italia o España. Esta vez las historias cruzadas abordan temas como el matrimonio gay, la inseminación artificial, una relación entre una joven y un casado mucho mayor que ella, y el affair entre un accidentado y su fisioterapeuta. Precisamente en esta última historia es donde Monica aparece, incluyendo una escena bastante erótica (como se puede apareciar en la imagen que abre este post), que los productores dicen que tuvieron que cortar por resultar demasiado explícita.
Una oportunidad más de ver en la gran pantalla a la actriz nacida en Citta di Castello, que a sus 43 años se conserva más que estupendamente. Eso sí, no seais tan rastreros de convencer a vuestra novia para ver esta película el 14 de Febrero con la excusa de las historias románticas. No estaría bien.
Mónica debutó a principio de los 90, en papeles cortos como el de vampiresa en Drácula, de Bram Stoker, pero no fue hasta finales de la década cuando empezó a hacerse notar en films como Bajo Sospecha, Sin Reglas… antes de saltar a la fama con Malena. Desde entonces alternaría títulos en Hollywood con proyectos europeos necesitados de nombres internacionales como el Pacto de los Lobos o Astérix y Obélix: Misión Cleopatra.
Su polémica participación en Irreversible precedió a aventuras americanas como la saga Matrix o la Pasión de Cristo de Mel Gibson. Aquí en España en lo último en lo que la vimos fue como reina del espejo en el Secreto de los Hermanos Grimm, además de en la comedia romántica ¿Cuánto me Amas?.
Le pesa a Monica ser tan explosiva, y parece que solo recibe dos tipos de papeles: guapa (reinas, princesas, vampiresas, y otros caramelos visuales) y papeles con alguna escena de sexo. Y no es que uno se queje, ni que la vea haciendo de madre de familia… ¿pero no hay algo intermedio? Aunque si se sigue conservando así, nos la imaginamos perfectamente con 50 años provocándonos las mismas tentaciones.



