When Darkness Falls, César Sarachu en un drama
Noviembre 14th, 2007
De todas las pelÃculas que và en el pasado festival de Sevilla, me quedo con este film sueco-alemán que participaba fuera de la sección oficial, y me dejó un estupendo sabor de boca.
Se trata de When Darkness Falls (När Mörkret Faller), ganadora del premio de AmnistÃa Internacional en el pasado Festival de BerlÃn.
Tres historias independientes, a cual más dura, que muestran que es importante luchar por lo que uno cree, pese a que todo se ponga en contra.
La primera historia nos presenta a una familia estremadamente estricta, en la que no se permite a las hijas tener una pareja hasta el dÃa del matrimonio. Sin embargo, se descubre que una de ellas parece tener algún pretendiente, lo que provoca una ruptura del honor familiar, desatando una pesadilla para la joven.

Es quizá la más dura de las tres historias, en la que encontramos al español César Sarachu como el padre de la familia. El actor de Camera Café cambia totalmente del registro cómico por el que le conocemos, y se convierte en un padre duro y despiadado, dispuesto a hacer daño a su familia si es necesario para recuperar la honra de la familia.
Y es que descubro viendo su filmografÃa que Sarachu ha desarrollado gran parte de su carrera en el cine sueco, donde llegó tras pasar por el teatro escandinavo. Parece ser que César vive en Suecia, y viaja a Madrid expresamente para los rodajes. En cualquier caso, está enorme, como todo el reparto del film.
La segunda historia es la de un matrimonio, en el que la esposa sufre en casa, y delante de sus hijos, los ataques violentos de su marido. Cuando se decide a denunciarlo, sus mutuos compañeros de trabajo se ponen en contra de ella en lugr de apoyarla.
En la tercera, un portero de restaurante/club recibe un disparo por parte de un mafioso al que expulsa del local por estar borracho. El único testigo es el encargado del local, quien recibe amenazas para que no declare en el juicio.
Los tres relatos son muy duros, con escenas sobrecogedoras (y nunca gratuitas) e historias que van del drama al thriller, mezclándose entre ellas sin que el ritmo de la pelÃcula acuse en ningún momento el salto de una a otra, ya que constantemente ocurren cosas en los tres fragmentos. La fotografÃa es también muy destacable.
Además, Anders Nilsson juega con el público. En varios momentos intenta hacernos pensar si la mala no es la maltratada, o presuponer que el rÃgido código familiar que se muestra en la pelÃcula es islamista. ¿Somos una sociedad machista, homófoba y xenófoba? Me temo que sÃ, y la pelÃcula nos hace pensar sobre nuestra propia posición sobre los tres problemas. Bien por Nilsson.
