Dolph Lundgren ahora es director
Aunque ha sido 2 veces campeón europeo de karate, al sueco Dolph Lundgren la fama no le llegó como deportista, sino como actor (o algo parecido). Desde que encarnase al inolvidable Ivan Drago en Rocky IV comenzaron sus años de gloria, que le llevaron a encarnar a personajes como He-Man o el Castigador, y participar en otros “hits” como Soldado Universal.
Luego su fama se fue diluyendo, y acabó en el pantanoso terreno de los films de acción directos a DVD. Ya sabéis: bajos presupuestos, guiones de risa, y muchas explosiones.
En uno de esos rodajes, el director se puso enfermo y no pudo cumplir su contrato. Dolph sugirió a los productores acabar él mismo la película, y comenzó así una nueva carrera como director.
Su última película, Command Performance vuelve a ofrecerle la doble tarea de actor y director. En ella interpreta a un ex-marine, ahora batería de un grupo de rock, que ofrece un concierto en Rusia.
Cuando unos terroristas sabotea el show, él es el único capaz de salvar la situación, en un guión que Dolph dice que es como la Jungla de Cristal, pero en un concierto.
Y, para rematar la presentación de su película, asegura que la idea se la dio Madonna, al ofrecer un concierto en Moscú por el que, dicen, recibió amenazas de la mafia rusa.
Vamos, que la cinta tiene todas las papeletas para:
a) Ser un truño
b) Volver a ir directa a DVD
c) Que la vea con los amigos y unas cervezas, para reirnos a mandíbula batiente
Y pensar que este chico era un prometedor licenciado en ingeniería química…



