Cashback, entrevista a Sean Ellis
Abril 8th, 2008Sean Ellis es reconocido fotógrafo cuyo trabajo en revistas como iD, The Face, Visionaire, Dazed & Confused, Numero, o Vogue, ha ofrecido a menudo el lado más oscuro de la fotografÃÂa de moda con un estilo que ha sido descrito como ‘cinemático’. Esto llevó a cruzar su camino con el del cine o los vÃÂdeos musicales.
Ha dirigido anuncios para Jean Paul Gaultier, Land Rover, Rimmel, 02, EA Games y ha colaborado con David Lynch emn una serie de imágenes de moda que fueron publicadas en Harper’s Bazaar.
Tras su primer aventura como director, el cortometraje Left Turn, ahora estrena su primer largometraje, Cashback, una comedia negra sobre un joven que aprovecha su inmsomnio para trabajar en un supermercado, descubriendo allàtodo tipo de personajes, y redescubriendo el mundo a través de su arte.
Descubre este film de autor a través de esta entrevista:
Es un fotógrafo de renombre internacional, ha dirigido vÃÂdeos musicales y pelÃÂculas de publicidad… Le llevaron todas estas actividades de forma natural a dirigir una pelÃÂcula?
Hoy en dÃÂa, gracias al vÃÂdeo, puedes hacer pelÃÂculas por nada. Pero cuando era joven, la única forma en la que podÃÂas practicar haciendo pelÃÂculas era con el costoso proceso 16 mm. Asàque para crear las imágenes que tenÃÂa en mi mente, primero miré hacia la fotografÃÂa, aunque mi objetivo siempre ha sido convertirme en un cineasta.
Pero ¿tuvo que aprender un nuevo oficio cuando dirigió Cashback?
Aprendes en el trabajo cada dÃÂa, especialmente en un rodaje. Pero la forma principal en la que aprendàfue viendo pelÃÂculas. Siempre he estado obsesionado por la pregunta, “¿Por qué me gusta una determinada pelÃÂcula?” Desde que era un niño, siempre he escrito en un diario lo que me gustaba, en términos de fotografÃÂa, efectos especiales, o incluso los créditos.
¿Asàque no tenÃÂa ninguna presión particular cuando dirigió su primera pelÃÂcula?
Sabe, cuando eres un fotógrafo, tienes unas doce personas en el set, esperando a que hagas algo con tu cámara. Pero cuando eres un director, estás rodeado por un director de fotografÃÂa, un ingeniero de sonido, un supervisor de vestuario, un diseñador de decorados, etc. Y puedes confiar en ellos. Asàque en ese sentido, hay menos presión sobre un director que sobre un fotógrafo. De hecho, eso es lo que me gusta de hacer una pelÃÂcula: trabajar con otras personas.
Para su primera pelÃÂcula, escribió un guión, también…
No soy guionista. Mi deseo de escribir viene del hecho de que no estaba leyendo nada interesante. Luego alguien me dijo, “¿Por qué no escribes tú mismo?” Asàque eso es lo que hice. Pero no soy escritor, necesito visualizar mentalmente primero toda la pelÃÂcula antes de ponerla en un papel. Asàes como trabajo. Es un poco laborioso y extraño.
Esta pelÃÂcula se montó de forma increÃÂblemente rápida…
Habiendo dirigido el cortometraje (Nota: que fue incluido en la pelÃÂcula), me preguntaba como desarrollarÃÂa esta historia para convertirla en un largometraje. Una vez que encontré el principio y final, me dije a màmismo, “De ahora en adelante, escribiré diez páginas al dÃÂa.” Asàque la escritura de hecho llevó siete dÃÂas. Luego, entramos en pre-producción.
¿Se da cuenta de que este tipo de cosas nunca sucede en el cine?
He sido contactado por los estudios, pero todos su proyectos tardaban demasiado en despegar. No podÃÂa entenderlo. DecÃÂa, “Tenemos un guión. ¿Por qué no podemos filmarlo?” Me dijeron que no era tan sencillo como eso, que necesitaba más desarrollo o re-escritura, etc. Estaba harto de eso, asàque escribàun guión y dije, “Aquàestá la historia. Hagamos el reparto, el presupuesto y rodémosla.” Y eso fue lo que hicimos.
Tan simple como eso…
Pero si eso es lo que sucedió! Mi teorÃÂa es que si las cosas tienen que suceder, sucederán…
Y si no tienen que pasar, entonces habrá una buena razón.
¿Hasta que punto la historia de Ben es la suya?
Lo es de algún modo. Nunca he trabajado por la noche en un supermercado. Pero la habilidad de Ben para detener el tiempo, para suspenderlo, y para capturar las emociones –eso es como mi trabajo como fotógrafo-. Y los recuerdos de infancia de Ben son más o menos mÃÂos. El de la au-pair sueca, por ejemplo, es genuino (rÃÂe). Pensar que algunos creen que es un estereotipo!
¿Es la visión de la belleza de Ben la suya?
Parcialmente. Es verdad que puede haber algo deprimente sobre la belleza. Cuando te encuentras con ella por sorpresa, es tan intenso… Si es una obra de arte, o un hombre o una mujer que te encuentras en la calle…A veces paso las horas siguientes en momentos como ese… Y hay tantos de ellos! Va a tu cabeza, es tan poderoso.
Con Cashback, uno tiene el sentimiento de que querÃÂa trabajar sobre la subjetividad…
Las pelÃÂculas que me gustan tratan de emociones. Eso es lo que busco, historias en las que te sumerges, inmerso emocionalmente. AsÃÂ, con Cashback, también querÃÂa llevar al público en un caudal ininterrumpido de pensamientos y acciones –las de Ben-. Cada escena tenÃÂa que fluir de la anterior en una especie de corriente de percepciones que lleva al público sin que se den cuenta. De ahÃÂ, los flashbacks, por ejemplo, que tenÃÂan que permanecer casi imperceptibles, sin ninguna ruptura, para poder seguir el progreso de Ben. Ese es también el motivo detrás de las escenas en las que vamos de un escenario a otro sin ningún corte.
¿DirÃÂa que hacer pelÃÂculas es “hacer tiempo”?
Si. Y tienes que tener algo que decir. Cuando haces una pelÃÂcula, trabajas en la duración, o en una serie de momentos, mientras que en fotografÃÂa, todo el trabajo está concentrado en capturar una fracción de segundo…
El supermercado es un escenario común en nuestras vidas, pero poco usado en el cine. ¿Cómo fue, rodar en un lugar como ese?
Es un escenario “auto-iluminado”. Añadimos muy poco en forma de luces. Puedes hacer un supermercado interesante, pero al principio, no querÃÂa –es un lugar triste para Ben-, y asàtenÃÂa que ser para nosotros también. Luego, cuando entramos más y más en la imaginación del narrador y él empieza a disfrutar del supermercado, lo dimos más colorido brillante de forma imperceptible, más atractivo. Eso es lo que ves en la segunda parte de la pelÃÂcula.
Una de las elecciones importantes que hizo como director fue contratar a Sean Biggerstaff para el papel de Ben. Él no es un protagonista joven tÃÂpico…
Él emite algo no agresivo, tiene un aura de calma. También es relativamente maleable. Para la prueba de pantalla, le pedàgrabar la voz en off usando diferentes acentos. Luego pasé un tiempo soñando en la pelÃÂcula mientras escuchaba esta grabación en la que mostraba una amplia variedad de voces. Pero la razón principal por la que lo elegàfue que realmente no lo ves como un pervertido sexual (rÃÂe). Porque si lo piensas, lo que Ben hace es un poco sospechoso. Si pudieras detener el tiempo y aprovecharte de ese poder para desvestir a las mujeres, ¿se lo dirÃÂas a todo el mundo?!
Probablemente no… Era muy consciente de este escollo. Tan pronto como con el cortometraje, recuerdo enseñar la pelÃÂculas a amigas y preguntarles, “¿Pensáis que este tipo es un pervertido?” Si hubieran dicho que sÃÂ, todo hubiera estado equivocado. Necesitaba que dijeran que era adorable, conmovedor, e idealmente incluso que dijeran algo asàcomo: “Sabes, no me importarÃÂa si hiciera lo mismo conmigo”!
Tuvo que dirigir a los actores –esa es una de las principales diferencias de ser un fotógrafo…
Los actores son muy interesantes. Para mÃÂ, un buen director es alguien que conoce gente, que entiende cómo trabajan y que usa eso para obtener lo que quiere. Es un arte y es muy complicado. Pensar que los actores lo hacen para ganarse la vida es una locura. Con Sean Biggerstaff, él trabajó mejor bajo presión y eso significó no enseñarle lo rodado y no elogiarlo demasiado. Esta incertidumbre le hizo usar sus instintos y tiene un instinto estupendo! Por otro lado con Emilia Fox (Sharon), tuve que pasar mucho tiempo describiendo el personaje y su pasado antes del rodaje para que pudiera sentir por lo que estaba pasando Sharon y luego interpretarlo a partir de ahàde forma tan hermosa.
Emilia Fox dijo que la pelÃÂcula podÃÂa ser descrita como “una forma de aprender a amar la imperfección”. ¿Está de acuerdo con esto?
Creo que la pelÃÂcula nos dice que lo que nos pasamos la vida buscando, a menudo está justo frente a nosotros. Y si nos tomamos el tiempo para ver las cosas con calma, encontramos en nosotros lo que queremos o encontramos formas de obtenerlo. Y lo que supuestamente es imperfecto puede ser visto de forma diferente. Creo que la pequeña chica con brazos peludos es adorable, no sé por qué.
La pelÃÂcula está llena de alusiones como esa, como la escena con el trozo de bocadillo deambulando de Sharon.
Todos fantaseamos con las historias de amor de Lo Que el Viento se Llevó. Pero la realidad es muy diferente. Algunas cosas insignificantes o embarazosas pueden provocar encuentros. Algunas cosas terriblemente embarazosas me han sucedido, las cuales, en retrospectiva, resultaron ser hilarantes además de conmovedoras después de todo. En situaciones como esas, estás lejos de posar, estás expuesto. Es interesante.
Con su ojo aficionado a la observación, prestó atención especial a los papeles secundarios…Para mÃÂ, los papeles secundarios deben ser vivos. Si no lo son, no tienen razón de ser en la pelÃÂcula. QuerÃÂa que la gente se identificara con ellos, para que se comportaran de formas que la gente reconozca o en las que reconozcan a sus amigos. Me inspiré en conocidos o amigos de amigos. Otros vinieron gracias a los actores que los interpretaron, como Jenkins, el gerente. El actor nos hizo reÃÂr tanto en el cortometraje que querÃÂa escribir un gran papel para él. La atmósfera fue muy buena en el rodaje y pudimos usar varias improvisaciones.
Como sus fotos, la pelÃÂcula a veces es muy sexy. ¿Tiene una teorÃÂa para esto?
No, no ha nada más subjetivo. Intento filmar cosas por instinto que personalmente encuentro muy sexy. Respecto a la iluminación, mi experiencia me permite justo saber lo que saldrá bien, eso es todo. El resto es una cuestión de apreciación personal. Por ejemplo, volviendo a la au pair sueca, fue una de las experiencias más sexys de mi vida y sin embargo mi memoria debe haberlo adornado bastante. De hecho, cuando lo recuerdo ahora, veo la reconstrucción que hice para Cashback, y el recuerdo real de ello se ha ido…

Abril 9th, 2008 at 1:07
Gracias por la entrevista, la he transcrito en mi blog porque nosotros también estamos haciendo un seguimiento de la pelÃÂcula.
Ojalá sea un gran éxito, un saludo y muchas gracias.